La conservación de medicamentos es un tema fundamental que toca de cerca al ámbito de la medicina, al farmacéutico, y por supuesto a los usuarios.

De una correcta conservación depende que el medicamento cumpla la función para la que fue diseñado. Y es en este punto donde se entiende hasta qué punto son importantes los materiales con los que se fabrican los envases para medicamentos. Un material inadecuado no hará bien su trabajo preservando las sustancias.

Es importante plantearse qué material es el más apropiado, teniendo en cuenta todos los factores en consideración. Te lo contamos en las siguientes líneas.

Evolución histórica de la conservación de medicamentos

Si pensamos en una antigua farmacia, a todos nos viene a la cabeza la imagen de un hombre tras un mostrador, así como una gran estantería llena de recipientes. También es fácil imaginarlo trabajando con un instrumental de medición, elaborando sus fórmulas.

Esto ocurría en los siglos XVIII y XIX. Y no puede decirse que en aquellos momentos existiera una industria farmacéutica. Al menos, no como la entendemos en la actualidad.

Comenzaban a despuntar pequeñas empresas que comercializaban principios activos. Pero, en último término, los farmacéuticos eran los encargados de elaborar las medicinas.

En ese momento se atendían peticiones particulares, que el responsable de la farmacia fabricaba. Además, también se encargaba de suministrarlos, casi siempre en recipientes de vidrio o cristal. Pero, con el tiempo, algunas de estas recetas se fueron generalizando y fabricando en masa. Y esto fue la primera señal de que la comercialización de medicamentos iba a sufrir una gran transformación.

La irrupción del plástico en nuestras vidas

Los años 50 del siglo XX trajeron consigo importantes cambios y novedades. Y una de las que más influencia ha tenido en nuestras vidas es, sin duda, el plástico. El plástico significó grandes ventajas para una industria farmacéutica floreciente. Y es en este escenario donde nació Triana.

Fundada en 1962, su primer establecimiento se ubicó en la calle Vèlia de Barcelona. Hasta allí pronto acudieron los laboratorios en busca de mejores soluciones para el envasado de sus medicamentos, cada vez más demandados.

Los fabricantes de medicinas necesitaban una forma de envasado más eficaz, segura y económica. Y el plástico se convirtió en la respuesta que estaban buscando.

El protagonismo de los envases de plástico en la conservación de los medicamentos

Cuando acudimos a la farmacia y adquirimos una medicación, casi siempre la recibimos en un envase plástico. Puede ser un jarabe, comprimidos o una crema. La lista de ejemplos es enorme, porque está más que probada su eficacia en este cometido.

Hay varias razones por las que podemos afirmar que el plástico es una de las mejores opciones para la conservación de los medicamentos.

Ventajas propias de cada tipo de plástico

Cada tipo de plástico tiene unas ventajas propias. La maleabilidad o flexibilidad, la rigidez o la fortaleza, la permeabilidad, la resistencia térmica y la química son solo algunas. Es posible formar el matrimonio perfecto entre la sustancia envasada y el tipo de plástico. La capacidad de elegir la tipología más adecuada para un medicamento determinado es el primer punto a favor de este tipo de envases. Pero hay muchos más.

Máxima adaptabilidad

Existen diversos tipos de plásticos aptos para el envasado de medicamentos.

El polietileno de baja o alta densidad (LDPE o HDPE), polipropileno, , o el poliestireno, son algunos ejemplos de los polímeros más utilizados.

Hay que destacar que esta variedad de materiales es una ventaja en sí misma, por lo que significa. Los envases para medicamentos fabricados en plástico ofrecen una adaptabilidad máxima. Por un lado, como se explicaba en el punto anterior, puede adecuarse el material del envase a la sustancia envasada o a la función que tendrá el propio envase. Por otro, cuestiones como la forma o el tamaño también son susceptibles de adaptación.

Higiene, resistencia y seguridad

El plástico es un material higiénico. Podemos someterlo a controles y tratamientos para conservar su esterilidad.

Su fortaleza es otro factor importante, y pueden añadirse aditivos a su formulación para aumentarla. Es poco probable que se rompa, y por tanto también lo es la posibilidad de que se produzcan cortes, accidentes o contaminación del medicamento. No hay que olvidar que su transparencia y su opacidad pueden alterarse, para regular su resistencia frente a la luz.

Desde Industrias Plásticas Triana, como especialistas en diseño y producción de envases de plástico, ponemos nuestra experiencia al servicio de las industrias médica y farmacéutica. Sabemos que el plástico es un elemento que permite innovar y buscar nuevas soluciones (consulta nuestro dispensador para cápsulas k!ek).

Resolvemos todas las dudas que tengas, y siempre adaptaremos nuestro trabajo a tus necesidades.

 

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