Una máquina inyectora de plástico es una herramienta indispensable para una amplia industria dedicada a la transformación de este material en distintos objetos.

Esto es así en parte porque el plástico es un material altamente versátil y con capacidad para adaptarse a múltiples utilidades. Pero, para que ello sea posible, es necesario contar con una maquinaria precisa, capaz de convertirlo en lo que necesitamos.

Las industrias que fabrican objetos de plástico deben invertir en la tecnología adecuada para lograr una producción de calidad y adaptada a las necesidades de sus clientes. Es ahí donde cobra protagonismo este tipo de maquinaria.

¿De qué material estamos hablando?

En primer lugar, vamos a recordar brevemente qué materiales utilizamos. Para trabajar el moldeo por inyección se utilizan los denominados termoplásticos. Se trata, como su nombre indica, de plásticos que al someterlos a altas temperaturas se vuelven maleables. Y, al contrario, cuando se enfrían, se endurecen; esto quiere decir que adoptan la forma con la que se les moldea. Los termoplásticos más utilizados en la actualidad son el polietileno (de alta y baja densidad), el polipropileno o el poliestireno. Para conseguir el perfil que queremos en los termoplásticos, es necesario contar con un determinado molde. Este se utiliza, como explicamos en el siguiente apartado, para inyectar en su interior el plástico fundido.

¿Cómo funciona un inyector de plástico?

En las primeras líneas de este texto ya hacíamos referencia a la inyectora de plástico como una máquina. En concreto, se trata de la maquinaria necesaria para inyectar un termoplástico en un estado líquido, o derretido, dentro de un molde con una forma determinada. Los moldes casi siempre están fabricados en acero y aluminio, y es importante que sean muy precisos para absorber hasta la más mínima característica que quiere darse a la pieza.

La inyección de plástico para fabricar elementos en este material es un proceso que no modifica las características del plástico. Únicamente cambia el estado en el que el material se presenta, de sólido a líquido. Y, cuando concluye el proceso de inyectado, a la inversa. Por lo que se trata de un proceso reversible, y físico.

Partes del inyector

Las máquinas encargadas de la inyección de plásticos se componen de diferentes partes:

  • La unidad de inyección, en la que se calienta el plástico y se ocupa de inyectarlo en estado fundido.
  • Una unidad de cierre encargada de contener el molde, abrirlo y cerrarlo. Además, también cuenta con un mecanismo de expulsión de la pieza.
  • Una unidad de control. Gracias a este sistema pueden establecerse los parámetros deseados para realizar el procedimiento, a los que ya hicimos referencia. Estamos hablando de la temperatura, los tiempos, la presión y la velocidad, variables que es posible controlar. Incluso, existen algunos modelos de inyectores que permiten extraer datos y estadísticas relativas a dichos factores.

Pasos del proceso de inyectado

El procedimiento de inyección debe realizarse siguiendo un orden determinado. Se respeta una secuencia y unos tiempos concretos para, a través del adecuado funcionamiento de la máquina de inyección, lograr un óptimo resultado. Lo que significa la fabricación de la pieza plástica que deseamos.

En primer lugar, se parte de un material plástico que suele suministrarse en forma granulada. Estos gránulos se introducen en un cilindro que forma parte de la estructura del inyector. En su interior, el material se calienta a una determinada temperatura hasta que queda fundido. A continuación, mediante la utilización de una presión hidráulica específica, el plástico fundido se inyecta (se introduce) en el interior del molde que hemos elegido. Y al fin, después de un tiempo de espera, el material se enfría y se expulsa y tenemos una pieza de plástico solido.

Triana

En Triana contamos con unas instalaciones muy completas. Nuestros 2700 m² situados en la zona industrial de Barcelona contamos con taller de moldes propio, Sala Blanca ISO 7 para la fabricación de envases farmacéuticos y productos sanitarios y área de impresión para la decoración final de los envases.

El taller de moldes está preparado con la maquinaria necesaria para llevar a cabo la reparación y mantenimiento de estas piezas. Y la sala de inyección, que se somete a un mantenimiento puntual, se encuentra equipada con 16 máquinas inyectoras de 50 a 320 Tm, de las cuales seis están en una sala blanca.

Esta inversión en tecnología y equipamiento responde a nuestro compromiso con el trabajo bien hecho, la calidad y la satisfacción del cliente. Con casi 6 décadas de experiencia, nuestra trayectoria está avalada por el éxito de nuestros productos.

Contacta con nosotros, y te contamos todo lo que podemos ofrecerte.

 

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